El teletrabajo se convirtió en la norma para millones de trabajadores en Chile y el mundo en medio de la pandemia, pero hoy parece estar en retroceso. A pesar de que durante los últimos años muchas empresas adoptaron esta modalidad como una alternativa eficiente y productiva, actualmente un número creciente de compañías está optando por reducir el trabajo remoto y volver, al menos parcialmente, a la presencialidad.

"Creo que, a menos que haya otra circunstancia radical como la pandemia o algo similar, las empresas seguirán a lo más, con la modalidad híbrida. De acuerdo a lo que se ve en muchas empresas y lo que hemos observado, el teletrabajo total irá desapareciendo en forma gradual, pero hasta el momento no se ve que desaparezca del todo"

argumenta Mario González, Jefe de Área Desarrollo Devop de ATCOM.

Este fenómeno no es exclusivo de Chile. En diversas partes del mundo, grandes corporaciones han comenzado a exigir a sus empleados el regreso a la oficina, argumentando razones como la necesidad de fortalecer la cultura organizacional, mejorar la comunicación interna y aumentar la colaboración entre equipos.

Sin embargo, esta transición no está exenta de desafíos, y tanto empresas como trabajadores deben encontrar un equilibrio entre flexibilidad y eficiencia.

Un cambio de paradigma: teletrabajo como un beneficio ocasional

Durante los primeros años de la pandemia, el teletrabajo fue una solución imprescindible para garantizar la continuidad de las operaciones. Empresas que nunca habían considerado esta modalidad implementaron herramientas digitales y reorganizaron sus dinámicas laborales para adaptarse a una nueva realidad. Pero luego, con la estabilización de la crisis sanitaria, muchas organizaciones han comenzado a reevaluar su postura.

Uno de los principales argumentos detrás de esta tendencia es la importancia del trabajo presencial en la construcción de la cultura empresarial. La interacción cara a cara fomenta la cohesión de los equipos, fortalece los lazos entre compañeros y facilita la comunicación efectiva. Además, algunas empresas han señalado que la presencialidad mejora la supervisión del desempeño y permite un mayor control sobre las tareas de los empleados.

"En muchos casos las jefaturas no confían en que las personas hagan su trabajo en todas las horas definidas, o también existe la presunción de que las personas usan las horas de trabajo para otro tipo de labores, También se da que las personas se acostumbran a un ritmo mucho más flexible, incluso personalizado. En resumen, a muchas empresas no les acomoda el teletrabajo por la pérdida del control directo sobre el desempeño de las personas"

destaca González.

En Chile, diversas compañías han adoptado modelos híbridos, en los que los trabajadores asisten a la oficina algunos días a la semana y trabajan desde casa el resto del tiempo. Por esto, en sectores como el financiero, la tecnología y el comercio, se ha observado un retorno progresivo a esquemas mayormente presenciales.

Ventajas y desventajas del teletrabajo

El teletrabajo ha sido una solución clave para mejorar la calidad de vida de muchos trabajadores, ofreciendo beneficios significativos en términos de flexibilidad y conciliación entre la vida personal y laboral. La posibilidad de organizar la jornada sin las limitaciones del horario de oficina ha permitido que los empleados administren mejor sus tiempos, lo que se traduce en mayor bienestar y productividad.

Otro aspecto positivo es la eliminación o reducción de los tiempos y costos de traslado. En ciudades con alta congestión vehicular, como Santiago, el teletrabajo ha permitido que miles de personas ahorren horas diarias en transporte, lo que no solo mejora su calidad de vida, sino que también impacta positivamente en el medioambiente. Además, estos ahorros en transporte y alimentación pueden representar un alivio económico importante para muchas familias.

Así mismo, para las empresas también hay un impacto a la hora de generar un ahorro en gastos operacionales. Al reducir la cantidad de empleados que trabajan de manera presencial, las compañías pueden disminuir costos asociados al arriendo de oficinas, consumo de electricidad, agua, internet y otros servicios básicos. Además, se reducen los gastos en insumos de oficina, mobiliario y mantenimiento de espacios físicos.

Sin embargo, no todo es positivo. Uno de los principales inconvenientes del teletrabajo es la sensación de aislamiento que pueden experimentar los empleados. La falta de interacción cara a cara con colegas y superiores puede dificultar la integración en los equipos de trabajo, afectando la comunicación y la construcción de relaciones laborales sólidas.

Otro desafío importante es la dificultad en la supervisión y evaluación del desempeño. Aunque muchas empresas han implementado herramientas digitales para monitorear el trabajo remoto, la ausencia de contacto directo puede generar dudas sobre la efectividad y el compromiso de los trabajadores. En algunos casos, la falta de supervisión adecuada puede derivar en una disminución del rendimiento, mientras que, en otros, puede dar lugar a la sobrecarga laboral, ya que los límites entre la jornada laboral y el tiempo personal tienden a difuminarse.

Por último, es importante señalar que el teletrabajo no es una opción viable para todos los sectores laborales. En áreas como la tecnología, la administración y los servicios digitales esta modalidad ha demostrado ser eficiente, mientras que en industrias que requieren atención presencial, como el comercio, la salud y la manufactura, es prácticamente imposible implementarla. Esto ha generado una brecha entre quienes pueden acceder a los beneficios del trabajo remoto y aquellos que deben seguir desempeñando sus funciones de manera tradicional.

¿Hacia dónde va el futuro del trabajo en Chile?

Si bien la tendencia apunta a una reducción del teletrabajo total, la adopción de modelos híbridos sigue siendo una opción valorada tanto por empleadores como por trabajadores. La flexibilidad sigue siendo una demanda clave, y las empresas que logren ofrecer esquemas equilibrados probablemente se beneficiarán de una mayor retención de talento y un mejor clima organizacional.

En este aspecto, Mario González puntualiza que

"en estos tiempos, las empresas efectivamente deben ofrecer flexibilidad, pero todo depende de las labores a realizar. Para esto, la tecnología juega un rol muy relevante a la hora de apoyar el trabajo a distancia"

En este escenario cambiante, tanto trabajadores como empresas deben mantenerse atentos a las nuevas dinámicas del mercado laboral. Adaptarse a las nuevas exigencias, potenciar habilidades digitales y encontrar un balance entre presencialidad y trabajo remoto será fundamental para asegurar el éxito en un entorno cada vez más competitivo.

En este contexto, las oportunidades laborales seguirán evolucionando. Si estás buscando un empleo que se adapte a tu estilo de vida y necesidades, en ATCOM puedes encontrar diversas opciones en múltiples rubros y modalidades de trabajo. ¡Revisa nuestras ofertas y encuentra la mejor alternativa para ti!